The Garden Festival se ha consolidado este año como uno de los festivales mas importantes dentro de la programación festivalera estival europea. Ya no solo por el festival en sí mismo, donde el cartel suele estar formado por artistas de primerísima línea, sino también por su emplazamiento y la cantidad de eventos que tienen lugar paralelos a él, destacando las The Argonaughty Boat Parties y las Barbarella´s Discotheque Club Sessions. Un ambiente único y íntimo, y una sensación de medio vacaciones aventureras medio festivaleras son sus principales armas de seducción. Situado en un pueblo pesquero de 900 años de antigüedad de la costa adriática croata, ha conseguido atraer a personas de todos los rincones de Europa, y mas allá, buscando atardeceres deslumbrantes al ritmo de la música de ayer, de hoy y de siempre.
Inicialmente, el productor musical británico Nick Colgan y el baterista de UB40 James Brown crearon The Garden Zadar, un bar encaramado en la antigua muralla de dicha ciudad. En 2005, una vez que dicho bar quedo establecido como un referente musical de la zona, Nick y James fueron abordados por los propietarios de un local de pasado esplendor allá por la década de los 70 para ver si pudieran estar interesados en la organización de algunos eventos de música allí. Ambos se quedaron tan impresionados por el complejo situado en Petrcane, con su bar frente a la playa, terraza exterior y discoteca circular situado en una península, que The Garden Festival se inició el año siguiente. Este año, ya en su 5ª edición, el Festival tuvo lugar durante dos fines de semana, el 2-4 y el 9-11 julio de 2010.
Realmente la idea preconcebida que uno tiene antes de llegar al festival es de ser más numeroso y de gozar de una mayor dimensión. Pero a poco que disfrutas de tu primera bebida, te dejas envolver por su buena música y le das un tiempo a que el encanto del lugar te sobrecoja, sientes que has tomado una decisión acertada. La gran mayoría de su público está cansado de aglomeraciones y por eso busca algo diferente y especial, donde pueda encontrarse en un entorno familiar, abierto y sin malos rollos. Esto ayuda a que todo funcione con normalidad y eficiencia, sin tener que hacer colas interminables para cubrir cualquiera de nuestras necesidades básicas. Cabe mencionar también, como algo fundamental en todo festival y no siempre bien cubierto, la buena equipación de sonido de los diferentes escenarios (Funktion 1) y la cuidadosa colocación de los mismos para una mejor digestión musical.
Nuestra aventura comenzó el viernes del primer fin de semana disfrutando de un Ole Smokey que no se cansó durante todos las mañanas del festival de ofrecernos una selección de clásicos de lo mas apetecibles. Continuamos con Crazy P en el main stage, donde Jim Baron y Hot Toddy nos sorprendieron con una sesión para todos los públicos como djs cuando lo que esperábamos era una puesta en escena como banda. Pero para quitarnos ese mal sabor de boca aparecieron los 2020 Soundsystem con un directo de verdad y contundente que se gano a la gente desde sus inicios con bajos orgánicos y grovies, teclados vintage y bases electricas. Nos perdimos ese día una de las fiestas en el barco que mas apuntaba: The Hang The DJ boat party con Revenge, Kazeem, PBR Streetgang and Andy Lemay. Como en todo buen festival que se precie es difícil no dejar escapar alguna buena actuación, pero para tratar de minimizar ese hecho el Garden convoca a sus artistas en más de un escenario a lo largo de todo el festival, así que si te los perdiste por la noche siempre puedes volver a verlos actuar en la playa, en el club o en el Garden Zadar al día siguiente.
El sábado no sabíamos donde meternos, había tantas propuestas interesantes a la vez que al final tengo la sensación de haber pasado demasiado tiempo de escenario en escenario. Abrían en el main stage los PBR Streetgang, seguidos por Ichi San+ Nakova, unos sorpresivos Soul Jazz Soundsystem y el hombre de moda de la temporada y debutante en el festival, Tensnake, cerrando el mismo los siempre trotones Horse Meat Disco. Pero es que al mismo tiempo en la playa teníamos pinchando a tres estandartes de la música disco: Revenge, Greg Wilson y Rub n Tag (menuda sesión la suya como fin de fiesta)
El domingo nos enganchamos tarde al festival, pero la verdad es que disfrutamos de lo lindo con dos sets de autentico lujo. Greg Wilson en el main stage dio una lección a todos los djs ahí presentes, como buenos súbditos de su maestro, de por qué sigue siendo el mejor. Con su especial manera de mezclar no paró de sorprendernos con clásicos reactualizados y escondidos bajo su tape delay, y se ganó de manera unánime el mayor aplauso del festival al termino de su sesión. Y para acabar Future Boogie en el escenario de la playa nos contagió de su “new disco” superbailable en una fabulosa noche para no olvidar nunca con sus personales ritmos y sus pegadizos bajos.
La especial división del grueso del cartel del festival en dos fines de semana diferentes es lo que le hace único y te permite completar la experiencia musical con cualquier otra cosa que el cuerpo te pida. Puedes descansar en las instalaciones de la playa donde el Tiki Bar y su dj siguen operativos (así como un área profesional de masajes), puedes visitar el pueblo y degustar su fabuloso pescadito, o lanzarte a una escapada mas allá como pueden ser las preciosas playas de Hvar a poco menos de 20km o el majestuoso parque de los lagos Plitvice ya mas en el interior. Este año, al coincidir con la World Cup de fútbol, tambien se habilito dentro del propio festival una pantalla grande donde poder disfrutar en directo y rodeado de lo mas coloridos hinchas todos y cada uno de los partidos, algo de agraceder a su organización.
El segundo fin de semana comenzó para nosotros el viernes en la Electric Minds boat party liderada por un Yam Who pletórico, con Faze Action y Dolan Bergin como grandes alternativas. Estas fiestas son otra de las cosas que convierten al Garden en un festival muy especial. Navegando en el The Argonaughty Boat a traves de la bahía y entre islas dos veces al dia, con un ambiente de lo mas distendido y con algunos de los mejores djs a los platos, es muy difícil no pasar un gran rato. A destacar la fiesta en el barco que cierra el festival, en la cual, y como excepción, se amarra en una preciosa playa de una isla no habitada para disfrute de los ocupantes.
Ya de nuevo en el festival pudimos disfrutar de un gran directo con los Killer Whale (The Arthur Russell Project) reinterpretando el increíble y variado deep disco de Russell en un punto mas bailable. Y para terminar dia de semejante lujuria nada menos que Ilija Rudman con su tropical electro funk y MetroArea con su NYC disco funk cerrando en la playa.
El sábado fue momento de los directos. Masterman nos sorprendió con un deep house sobrio y bien entendido con teclados burbujeantes y voz cálida, The Phenomenal Hand Clap Band saco su groove a pasear para hacernos a todos bailar y Mr Scruff continuo el camino empezado con su contundente set. Y entre concierto y concierto Red Rackem y Pete Herbert nos amenizaron el atardecer en la playa con sus mas que aceptables sesiones.
El domingo era el gran día, no del festival, sino de nuestras vidas…ninguna programación musical podía luchar con la idea de ser por fin campeones del mundo…y así fue…todo me lo perdí y todo lo disfruté. Un lujo poder vivirlo allí rodeado de gente de todo el mundo que además de pasión por la música también tiene pasión por el futbol. Eso si, disfrute de lo lindo el final de fiesta con Hercules and Love Affair y Henrik Schwarz, aunque no podría calificar objetivamente sus actuaciones.
En definitiva el Garden mas que un festival se puede calificar de una experiencia de calado vital, en un lugar de inmejorables atardeceres, con la atmosfera que desprende gente maravillosa y afable, invadidos por una música que gusta al entendido y al neófito, y acompañados de una organización impecable. Es difícil igualar la sensación de bailar chapoteando en el agua del Adriático al ritmo de la música que amas mientras te salpican los últimos rayos de sol del día, así que aunque acabo de volver yo ya estoy cortando mis antigüos vaqueros y metiéndolos en la maleta del año que viene. No faltaré y espero que tú tampoco lo hagas…