
A pesar de que la fama de James Holden es reciente, su carrera es de las que comenzó a una edad temprana, y aunque sólo cuenta con 25 años recién cumplidos –en vistas a la perdurabilidad de esta biografía, digamos que hablamos de mediados del 2006–, lleva dando guerra más de un lustro en los márgenes de la música de baile popular. Dueño del sello Border Community y máximo exponente del resurgir del trance o progressive house, según con qué óptica se quiera mirar el fenómeno al que pertenece (aunque, eso sí, siempre en su versión minimalista y detallista), Holden comenzó su carrera como chico despistado que editaba por aquí y por allá y sobre todo al amparo de la popular escena trance de la explosión de 1998, la que encumbró a djs como Sasha, Paul Oakenfold o Danny Tenaglia como los nuevos dioses de clubland. Holden fue por entonces el artista principal del sello inglés Silver Planet, para el que estuvo produciendo maxis y remezclas durante cerca de cuatro años, y donde empezó a forjar un estilo que, aún siendo comercial y no demasiado reivindicable hoy, sí que le apartaba del grueso de productores de la escena progresiva. Holden prefiere la sensación de espacio, las melodías suaves y los ritmos que van cambiando, y también elementos estructurales en los temas que den sensación de movimiento. En definitiva, es house progresivo lo suyo –o lo eran temas como “Altitude” o sus producciones como Ogenki Clinic hace ya unos años–, pero sin el elemento obvio e ibicenco de artistas próximos como Steve Lawler, Blue Peter o djs como Seb Fontaine. En Silver Planet también apareció el primer mix CD de James Holden, “Fear of a Silver Planet” (2001), una recopilación de remixes, producciones y temas de amigos de la que, sin embargo, hoy reniega un poco, a pesar de que su buen talento con los ordenadores y las máquinas le permitió participar en el disco de debut de Sasha, “Airdrawndagger”, y producirle un tema. Entonces fue cuando Holden se libró de su contrato con Silver Planet y decidió montar su propio sello. Eso es Border Community, una casa pequeña con una familia también pequeña –de momento, sus artistas son Petter, Nathan Fake, Avus, The MFA y Dextro–, pero de música grande en la que hay espacio para la electrónica, el pop, el trance, el progressive house y hasta el folk. La primera referencia la firmó el propio Holden –se trata del mítico “A break in the clouds” (2003)–, y maxi a maxi se ha ido ganando un estatus de culto gracias a la aceptación que su música ha tenido en círculos IDM, trance, pop, minimal, techno y lo que haga falta. Además, es un dj excepcional, técnico y tan duro como espacioso capaz de hacer explotar cualquier pista de baile. Para saber cómo las gasta, nada mejor que asistir a una fiesta Border Community o, también, hacerse con el doble CD “Balance 005”, editado en Australia y perfecto resumen de su ideología como oyente, productor y dj. Es una de las estrellas de futuro de la música electrónica.